jueves, 13 de marzo de 2008

Hayas en las estribaciones del Gorbea

hayas estribaciones gorbea
Cuentan que dos hombres estaban discutiendo por la propiedad de una porción de Tierra. Ésta, sorprendida por tremendo disparate, se alzó poderosa y de los pies de los hombres surgieron largas raíces que expeditas enraizaron en el firme sustrato, y de los brazos frondosas ramas crecieron, alzándose ávidas hacia el cielo. De esta forma la Tierra aseveró su propiedad sobre los hombres, y el Sol, el Viento y el Agua se conjuraron como pastores de su recuperado rebaño.

Foto alojada en Flickr

Cambia tu punto de vista

Existe un lugar donde el viento se deja peinar junto a la vera del mar.
Donde el fuego del anochecer refulge en placas de titanio.
Donde el rumor del agua se hace silencio entre muros de piedra.
Donde la tierra es venerada pues alimenta a un pueblo milenario.

Euskadi. Cambia tu punto de vista.

***

Esta entrada forma parte de una iniciativa de "Blog Turismo 2.0".
Los lugares a los que se refiere son El Peine de los Vientos en Donostia, el museo Guggenheim en Bilbao y el antiguo depósito de aguas de Gasteiz. Para descubrir la tierra y su milenario pueblo deberéis visitar Euskal Herria. Os recomiendo un día de mercado en un pueblo del interior, y mejor si es una feria, como en Santo Tomás en Azpeitia, Santa Lucía en Zumárraga o el último lunes de octubre en Gernika.

miércoles, 12 de marzo de 2008

30 cosas que hacer antes de los 30

1. Plantar un árbol.
2. Actuar en una obra de teatro, recital o concierto.
3. Publicar en un periódico, revista, fanzine.
4. Ir de acampada.
5. Acostarse con alguien.
6. Pasar más de 24 horas sin dormir por estar de fiesta.
7. Desteñir una lavadora.
8. Vivir solo al menos 3 meses.
9. Vivir acompañado (y que no sea familia) al menos 3 meses.
10. Coser un botón (de mayor, no haciendo el tonto de pequeño).
11. Mantener viva una planta 1 año.
12. Decir "te quiero" (pero de verdad, no de cariño).
13. Trabajar más de 3 meses en un sitio.
14. Estar en otro continente.
15. Liarse con alguien del mismo sexo (no hace falta que hayas llegado hasta la cama).
16. Subir un monte de 1.000 metros.
17. Disfrazarse de Caperucita (seas hombre o mujer).
18. Hacer una cena romántica (aunque el objetivo sea llevárselo/la a la cama).
19. Hacer autoestop.
20. Viajar al menos 2 semanas de mochilero.
21. Bañarse desnudo en el mar.
22. Ganar 1 vez al trivial.
23. Leer una novela de más de 300 páginas.
24. Mojarse bajo la lluvia.
25. Ganar un sorteo.
26. Emborracharse.
27. Haber tenido al menos una canción favorita.
28.
Raparse la cabeza.
29. Ir a la ópera.
30. Tener un blog y llegar a las 50 entradas.

Llevo 25 de 30 y me quedan más de 5 años para completar la lista. Además las que pueden ser un poco difíciles de cumplir las tengo casi todas, :)
He publicado alguna cosa a nivel profesional, pero sin firma, así que esa no la cuento. Y los árboles lo cuento, pero la dejo con asterisco, los cinco que he plantado o se han secado o se han quemado en un incendio.

Venteañeros y gente de espíritu joven de más de 30, ¿cuántas lleváis de momento?

jueves, 6 de marzo de 2008

Un poquito de naturalidad

Hay en estos momentos una gráfica de Channel de un perfume para hombre. En principio no tiene nada de especial. Sale un tío guapo, con el torso desnudo, el producto y la marca. Sin embargo ayer parada en la marquesina del autobús no pude evitar fijarme en ese imagen. El chico tiene pelo en el pecho y en las axilas. No es nada exagerado, en plan Dueñas. No. Es un tío normal, con pelo donde normalmente los tíos tienen pelo (o tenían). Y esa existencia de pelo, en un torso normal, donde además los músculos no se marcan como a un culturista hinchado de proteínas, y donde no hay un brillo aceitoso de ungüentos innecesarios que demuestren su grandiosa... virilidad?, me sorprendió.

Sí, me gustan los chicos normales, que no estén depilados, que no se machacan en el gimnasio a lo loco, que se preocupan de muchísimas más cosas que su cuerpo. Pero independientemente de eso: cuando la sorpresa surge de algo natural, cuando la normalidad sólo sugiere anormalidad, me parece que es necesario pensar qué sociedad estamos construyendo y en qué nos estamos convirtiendo.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Definiciones

Catalán: Lengua romance vernácula que se habla en Cataluña y en otros dominios de la antigua Corona de Aragón.

Euskera: Lengua hablada por parte de los naturales del País Vasco español, francés y de la comunidad de Navarra.


Gallego: Lengua de los gallegos

***

Dudas que me surgen en el primer vistazo:

¿Como no soy gallega nunca hablaré gallego? Un gallego que habla chino en realidad... habla en gallego! (no, si al final aquí pa' chulos los gallegos, que bilbaínos ni carayadas!).

Supongo que hay tantos gallegos fuera de Galicia que sería una tontería circunscribir la lengua a un territorio, no?

El catalán es vernáculo, el gallego y el euskera no.

El euskera por su parte lo hablan los naturales de determinados sitios, vamos, algo similar a lo de los gallegos. Los no naturales y los antinaturales de la zona (de estos conozco a patadas), hablar cualquier cosa, menos euskera.

***

Vale, me lo estoy tomando muy al pie de la letra, pero es curioso que se definan de forma tan diferente, no? Y a propósito de definiciones, y sobretodo de "gallego", tema aparte es su quinta acepción, tonto, o la sexta, tartamudo. Completamente innecesarias. Aunque sabiendo la flor y nata que conforma la academia nada de esto extraña.

jueves, 28 de febrero de 2008

El sapo en el bolsillo del gángster

El sapo en el bolsillo del gánsgter

El caracol se quita la camisa
y después los pantalones.
Saca los cuernos al sol
y se los corta su esposa con una tijera.
Apaga la luaz y sonríe el sol.
Los caracoles duermen ya
tranquilos y abrazados.
Un paraguas se abrió en la tarde,
de pronto salió un sapo saltando.
Repetía nervioso la cancioncilla:
eres absurdo tomando cacao,
eres mi lelo tomando cacao mascado.

Una ametralladora,
en el estuche de un trombón,
no esperaba a nadie,
no estaba nerviosa,
no había trabajado nunca.

Cebra, calienta a la niña apestada
con tu abrigo de visón,
y lía un cigarrillo de lana,
ponlo a todo volumen.

Los caracoles duermen ya
tranquilos y abrazados.
El sapo está en el bolsillo de un gángter.

Javier Corcobado

Flores rojas y verdes

Un niño

Una vez un niño fue a la escuela. Él era muy pequeño y la escuela era muy grande. Pero cuando el niño vio que podía ir a su clase, caminando directamente desde la puerta de la calle, se sintió feliz y la escuela no le parecía tan grande de esa manera.
Una mañana, cuando llevaba poco tiempo en la escuela, la maestra dijo:
- ¡Hoy vamos a hacer un dibujo!
- ¡Bien! -pensó él.
A él le gustaba dibujar. El podía hacer todas las cosas: leones, tigres, gallinas y vacas, trenes y barcos... Y tomó su caja de lápices y comenzó a dibujar. Pero la maestra dijo:
- ¡Esperen! ¡No es hora de comenzar!
Y él espero hasta que todos estuvieron listos.
- ¡Ahora! -dijo la maestra- ¡vamos a dibujar flores!
-¡Bueno! -pensó el niño. A él le gustaba dibujar flores, con lápiz rosa, naranja, azul. Pero la maestra dijo:
- ¡Esperen, yo les mostraré cómo se hace! ¡Así! -dijo la maestra. Y era una flor roja con tallo verde.
- ¡Ahora sí! -dijo la maestra- ¡Ahora pueden comenzar!

El niño miró la flor de la maestra y luego miró la suya. A él le gustaba más su flor que la de su maestra.
Pero no se lo dijo a nadie. Simplemente guardó su papel e hizo una flor como la de la maestra. Era roja, con el tallo verde.

Otro día, cuando el niño abrió la puerta de la calle, la maestra dijo:
- ¡Hoy vamos a trabajar con plastilina!
- ¡Bien! -pensó el niño. Él podía hacer todo tipo de cosas con plastilina: víboras y muñecos de nieve, elefantes y rabitos; coches y camiones... Y comenzó a apretar y a amasar la bola de plastilina, pero la maestra dijo:
- ¡Esperen! ¡No es hora de comenzar!
Y él esperó hasta que todos estuviesen listos.
- ¡Ahora! -dijo la maestra- ¡nosotros vamos a hacer una víbora!
- Bien -pensó el niño. A él le gustaban hacer víboras. Y comenzó a hacer unas de diferentes tamaños y formas. Pero la maestra dijo:
- ¡Esperen! ¡Yo les mostraré cómo hacer una víbora larga. ¡Así! -dijo la maestra- ¡Ahora pueden comenzar!
El niño miró la viborita de la maestra. Entonces, mió las suyas. A él le gustaban más las suyas que las de la maestra. Pero no se lo dijo a nadie. Simplemente amasó laplastilina en una gran bola e hizo una viborita como la de la maestra. Que era una viborita larga.

Y así siempre. El niño aprendió a esperar. Y a observar. Y a hacer cosas como la maestra. Y así él no hacía las cosas por sí mismo.

Entonces sucedió que el niño y su familia se mudaron para otra casa, en otra ciudad. Y el niño tuvo que ir a otra escuela. Esa escuela era mucho mayor que la primera. Tenía puerta de la calle para llegar a un salón de entrada. El tenía que subir algunos escalones y seguir por un corredor largo para finalmente llegar a su clase.

Y justamente en el primer día que él estaba allí, la maestra dijo:
- ¡Hoy vamos a hacer un dibujo!
- ¡Bien! -pensó el niño. Y esperó a la maestra para que le dijera cómo hacer. Pero ella no dijo nada. Apenas si andaba por la clase. Cuando se acercó al niño ella dijo: ¿Tú no quieres dibujar?
- ¡Sí! -dijo el niño- pero ¿qué vamos a hacer?
- ¡Yo no lo sé hasta que tú no lo hagas! -dijo la maestra.
- ¿Cómo lo haré? -pregunto el niño.
- ¿Cómo dices? De la manera que tú quieras.
- ¿Y de cualquier color? -preguntó él.
- De cualquier color -contestó la maestra- Si todos hiciesen el mismo dibujo y usasen los mismos colores, ¿Cómo podría saber yo quién hizo qué? ¿Cuál sería de quién?
- Yo no sé -dijo el niño.

Y comenzó a hacer una flor roja, con el tallo verde.


Helen Buckley

***

Por momentos tengo la sensación de que sólo sé dibujar flores rojas con el tallo verde (reflexiones de clase de didáctica).