Metiendo ficha a la blanquita
Mayan 12/07/05
- Él: ¿Puedo decirte algo?
- Ella: Claro
- Él: Pues que te quiero
- Ella: ¿Querrás decir que te gusto?
- Él: ehh... supongo.
(¡Menos mal! Tal como lo soltó casi me da miedo. A los pocos días en las fiestas de Kogo tuve bastantes declaraciones de este tipo que ya me las tomé más en broma que en otra cosa. En vez de decir que les gustas te dicen que te quieren y si el chico es un poco pesado te dirá que se ha enamorado de ti, que no podrá vivir sin ti... son un poco exagerados.)
Como el chico iba más o menos en serio al poco la conversión fue por aquí:
- Ella: Vale, así que te gusto. Pero creo que tendremos un problema: ¿cúantas novias más tienes?, ¿o amantes, como vosotros decis?
- Él: Sólo una y no tengo ningúna amante en Kogo.
- Ella: Ya. La novia en Kogo y a amante en el resto de ciudades. Bueno, es que para nosotros lo normal es estar sólo con una persona, si realmente le quieres y te gusta no querrás estar con nadie más. Y además a mi no me gusta ser segundo plato de nadie.
- Él: No entiendo que es "segundo plato".
- Ella: Que no voya aceptar que estés con tu chica y yo me quedé para los ratos libres, cuando ella no te haga caso o te hayas aburrido de ella.
- Él: No, pero es que no es así. Yo te quiero... bueno, eso, que me gustas.
- Ella: Pero es que no quiero estar con un chico que ya tiene novia. Y ya está.
- Él: ¡Pero es que el hombre africano es así! Tienes que entenderlo.
- Ella: Vale, entonces ¿con cuántos más podría estar yo?, ¿uno más como tú o me dejas llegar a la media del hombre africano, cuatro?

