jueves, 19 de marzo de 2009

La resaca del miedo

Hoy ha sido día de valoraciones y de recordar todo lo que vivimos ayer.

Para empezar de quitarse el miedo del cuerpo. En la manifestación de ayer por la noche estábamos histéricos, paranoicos. Con el pulso a cien y mirando por donde huir en caso de que volviesen a cargar. Los profesores y el resto de personas que no habían vivido el pánico del mediodía nos decían que nos tranquilizáramos. Al final tocó salir corriendo y al menos nosotros no volvimos a recibir. Hoy nos hemos enterado que ellos sí. Que los profesores de Pedagogía de la UB que asistieron se refugiaron en un hotel mientras veían como apaleaban a tres compañeros fuera. O como una señora mayor de Revolta Global que se habían quedado a la cola de la manifestación había sido agredida por la espalda por un mosso. Al girarse ha visto que era un crío y le ha preguntado qué demonios estaba haciendo y el policía se le ha quedado mirando y no le ha vuelto a tocar. Y así un montón de testimonios, de casi todos los compañeros que habían asistido al mediodía (los pocos que nos hemos salvado ha sido de milagro) y de muchos participantes de la noche.

Una vez más ha sido un día de indignación. Asistimos atónitos al silencio de la mayoría de la sociedad política y civil. A fin de cuentas los perros llevan su correa. Las explicaciones han sido meras excusas o directamente mentiras, tanto por parte del gobierno como de la universidad. Y sobretodo con los medios de comunicación, que ni habiendo recibido palos cambian el discurso. Son los grandes valedores de la violencia legal del estado y si ellos reciben, de repente, las cargas dejan de ser proporcionadas y se les pide perdón con celeridad, aceptando responsabilidades personales. Revisamos en las diferentes webs atónitos el vergonzoso posicionamiento de unos y otros. 


Hoy, eso sí, los mossos se han dejado ver poco, y han dado más la cara la guardia urbana, hasta que han dividido la manifestación y han encajonado a los estudiantes univesitarios en la plaça Sant Jaume. Pero hoy estaban en el punto de mira y han aguantado las agresiones (huevos y globos de pintura) que ayer no hubo.

También hemos encontrado alguna voz de apoyo. Una serie de entidades han realizado un manifiesto intachable y seguimos contando con el apoyo de algunos profesores y personal administrativo y de servicios de las universidades. Manuel Delgado respondía ayer a las provocaciones de forma ejemplar.

Y ha sido un día para pensar qué podemos hacer de ahora en adelante. En la Facultad de Pedagogía todos los que estábamos en contra de hacer paro o huelga de clases hemos cambiado de opinión, pero no podemos desaprovechar el momento, hay que organizar alternativas. Yo de momento he abierto una nueva categoría en el blog. Si hasta ahora esto era un blog declaradamente político (aunque seguiré evitando ciertas conversaciones) pero no acaba de decidirme a tratar ciertos asuntos, ahora ha llegado la hora de hacerlo.

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